DIOSA DE LA PENUMBRA
Luna,
que siempre exhibes radiante
tu elegante traje blanco
donde mezclas tus detalles
de dulzura y vanidad.
Con gestos de picardía
asomas tu hermoso rostro,
entre las sombras que asechan
la inquietante oscuridad.
Pero tú, fiel y paciente
esperas sola, en silencio
a que aparezca la noche,
y con placer recibirla
para con tu luz brillante
brindarle a muchos amantes
momentos de intimidad.
Somos tan parecidas
Diosa de la Penumbra,
porque ambas esperamos
con paciencia y con anhelo
la llegada de la noche,
tú, para lucir tu traje
y yo para entregarle
la pureza de mi amor
al ser que roba mis sueños
por toda una eternidad.
Autora: Ana C. Rivero Foucault - Venezuela ()