En un mate me bebí mis penas
Unos ojos llenos de atardeceres,
no tienen espacio para llorar,
un corazón lleno de amor,
no tiene espacio para los rencores.
Cuando me sentí derrotado y abatido,
El mundo a mi alrededor se silenció.
En mi mente solo había pensamientos de tristeza y de dolor.
Recuerdos lejanos de días felices,
donde no tenía preocupación.
Cuando me encontraba rodeado de mi propia autocompasión,
mire a mis lados y me di cuenta de que a nadie le importaba.
Que si dejaba que las penas me consumieran,
hubiera sido yo el único afectado.
Así que despeje las nubes grises de mi cielo
y en un mate me bebí las penas,
llene mi corazón de agradecimientos,
para que no tuvieran espacio de dejar sus huellas.
Y cuando se acercan a mi oído a susurrarme dudas y desencantos,
me pongo mis audífonos y las alejo cantando.
Pues la vida es ese regalo, que no pienso desperdiciar,
y hoy solo voy a abrirle las puertas a la verdadera felicidad.
Saludos amigos, poetas y lectores, el día de hoy les comparto esta breve poesía, inspirada en la frase de la semana del Club de Poesía de .
Debo confesar que nunca he probado el mate, pero según lo que he escuchado y lo que leí es un té o infusión de las hojas de Yerba Mate. Espero algún día poder probarlo y disfrutar la experiencia.
Los animo a participar en esta iniciativa, y dejen que el mundo se ilumine con sus palabras ⭐