Como si hubiera presionado un botón en mi interior.
Todo cambio de la noche a la mañana,
mi forma de ver el mundo, de sentir y de pensar,
todo había cambiado.
Ahora los colores que antaño me parecían hermosos,
hoy los veía opacos y sin gracia.
Las palabras de amor que antes me enternecían,
hoy solo parecían una sarta de mentiras.
Pero tú sigues preguntándome: ¿Qué cambio?
No ha cambiado nada y al mismo tiempo,
cambio todo en mi interior.
Como cuando despiertas después de un largo sueño
y te cuesta distinguir la realidad.
Pero tal vez, realmente esto no sea nuevo,
tal vez sea una semilla que sembramos hace mucho tiempo
y con el paso de los años ella creció en mi interior.
No puedo mentirte querida, quisiera hacerlo.
Quisiera mirarte a los ojos y seguir fingiendo,
que todo es perfecto, tal como en nuestros sueños,
pero al final, eso nos acabará rompiendo,
nos acabará alejando aún más.
Y no importa cuanto amor digas tenerme,
no será suficiente para los dos.
Así que hoy hago mis maletas,
y te dejo una carta de despedida,
espero no llores al leerla, sino más bien,
que aceptes mi partida.
