Si los minutos se acaban, ¿A dónde iré?
Si no conozco otro camino que el que siempre he recorrido.
Si los silencios se alargan y las noches se vuelven cortas.
No me quedaré a esperar que me culpen por las cosas que no pude hacer.
Cuando pienso en el pasado, ya no estoy viviendo el ahora.
Cuando pienso en el mañana, se pierden mis pensamientos.
¿Por qué no vivir el aquí y el ahora?
Piensa que mientras escribo esto, ya la primera palabra es pasado, pero aún tengo oportunidad de sobreescribir sobre ella.
Cada día pienso, ¿Cuándo llegará la hora?
Luego me pierdo entre momentos e historias.
Cuando cae la noche, me olvido de agradecer, y en el mundo de los sueños desearía hacer tantas cosas.
Me pregunto cuanto pesa seguir nuestros sueños, cuantas noches en velo hay que dejar atrás.
Luego me cuestiono y digo que no sirvo para eso, porque me cuesta demasiado llegar a estar despierta luego que se pone el sol.
Quisiera destacar entre la multitud,
quisiera que hubiera algo por lo cual ser recordada.
Pero a veces me siento mediocre, siento que mis pasos nunca me harán triunfar.
Pero aun así tengo vivo el anhelo, de soñar y hacer mis sueños realidad.
Espero que cuando llegue el día y la hora.
Ya no tenga miedo de mirar atrás.