En un pueblo pintoresco vivía Pedrito, un niño hijo único de la familia Marquez. Pedrito era un niño de 11 años, buen alumno, buen hijo, respetuoso el hijo anhelado por cualquier familia.
Aparte de sus estudios le fascinaba el balompié, razón por la cual sus padres Juana de Márquez, y Pedro Márquez decidieron incribirlo en una escuela donde pudiera practicar este deporte.
Pedrito vivía con su mamá, su papá y su abuela materna .
Su papá trabajaba como contador en una empresa de bienes inmuebles y tenía un sueldo bastante bueno para costear los gastos de su hijo Pedrito, su esposa, su suegra y los gastos de su casa.
El señor Pedro llevaba a pedrito al colegio en su carro antes de irse a trabajar, Y los fines de semana lo lleva a su práctica del balompié.
Mientras en la casa la señora Juana y su mamá Josefina se quedaban en la casa ocupándose de los quehaceres del hogar.
La familia Márquez Díaz eran unas personas respetables y ejemplares en su comunidad.
Pero lamentablemente existen otras más. Personas que no conocen de valores ni respeto como era el caso de sus vecinos que vivían al lado de su casa
La vecina era una mujer mal hablada, tenía un mal genio, era madre de tres hijos dos hembras de 15 años y 13 años y su varón de la misma edad que Pedrito (11 años).
La vecina se llamaba María y su esposo era gandolero y venía cada 15 días y se dedicaba a tomar licor cuando llegaba a su casa y eso era causa de peleas constantes entre el él y su esposa.
El hijo menor de esos vecinos llamado Daniel también le gustaba practicar el balompié, pero era mal estudiante, falta de respeto se le escapaba a su mamá para juntarse con unos chicos, más grande que él que tenían malas mañas.
Cuando Daniel el vecino de pedrito se entero que lo habían inscrito en una escuela de balompié, él le dijo a su mamá que lo inscribiera también y así pasó a practicar con un equipo contrario al de Pedrito.
Un día el profesor Juan, el instructor de balompié, se lo ocurrio organizar una competencia de dos equipos para probar sus habilidades y evaluar lo que habían aprendido hasta ese momento llegó el día de la competencia pedrito era un excelente jugador de balompié. Asi transcurrió la tarde del juego, estaba cerrado hasta que Pedrito rompio la racha con un golazo ya en el último tiempo.
Daniel que estaba en el equipo contrario, lo miró con ojos amenazadores, pero Pedrito estaba tan contento que ni cuenta se dio de ese detalle.
Daniel sintió mucha envidia de
Pedrito porque sabía que a pedrito todo le salía bien por el gran apoyo familiar que tenía y por su disciplina
Un día Pedrito tuvo que irse a pie para su casa porque a su papá se le había descompuesto su carro y Daniel junto a sus amigos malviviente lo interceptaron y lo agarraron a golpes y luego se fueron huyendo del lugar.
Gracias a Dios iba pasando una vecina y lo ayudó a llegar a su casa y su mamá al verlo así lo llevó hasta el hospital donde gracias a dios el doctor dijo que solo presentaba hematomas
El papá y la mamá de pedrito no quisieron denunciar el caso ante las autoridades pero hablaron con la vecina quién les lanzó la puerta de su casa en la cara de los padres de Pedrito.
Pero como dice el dicho existe la justicia divina.
Al día siguiente de este evento Daniel venía entretenido tirándole piedras a unoa indefensos gaticos callejeros y sin darse cuenta cayó en un hueco de una alcantarilla lo que produjo ruptura de su rótula de su pierna derecha y fractura en un brazo, razón por la cual no pudo practicar mas nunca balompie, perdio el año escolar y su mama se volvio mas obstinada y su papa mas alcoholico, su casa era un infierno.
Moraleja: La envidia y la venganza no conducen a nada bueno. Existe la justicia divina.
Foto propia tomada con celular Infinix Smart 9 HD
El texto fue creado sin IA
Consider following our curation trail on hivevote by doing click on the image below, We thank all the support.
To all of you artists out here at HIVE! If you ever are lost, please join Bokura No Digital World at our Discord chat.