Polvo al polvo
He esparcido tus recuerdos
como quien esparce unas cenizas,
polvo que regresa al polvo,
posibilidad que se regurgita.
He lanzado tus gritos a los rieles,
para que sigan dando rienda suelta
a todos sus decibeles
al pasar los vagones del olvido.
He lanzado las llamas de tu hielo
a los prostíbulos de mi juventud,
para cuando me canse de esta quietud
y necesite el calor de tu frío.
He lanzado tus uñas a las ortigas,
para sentirlas rozar mis pantorrillas
al cruzar por las esquinas
de la ciudad en que habita la brisa.
He lanzado tus pupilas a las nubes
para saber que me miras siempre desde arriba,
mientras desde abajo me esperas
para re-encender mis cenizas.
Y por último he lanzado tu cabello
a un acuario de peces dorados,
para que siga danzando por siempre
como lo hacía con los vientos del verano.
Tu corazón es lo único que me he quedado,
lo necesito para no olvidar
donde tus restos he guardado,
y donde he ocultado a mi corazón
para que no sepa que aún te amo.
©bonzopoe, 2021.
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