Para que irse lejos
Para que irse lejos si nos podemos ir cerca,
la cosa es irse, no estar aquí,
ser ajeno a un sitio,
y uno puede ser extranjero en cualquier lugar
sin importar su lejanía.
Para que alejarse.
¿Para evitar la tentación del regreso?
¿Para no poder volver aún queriendo?
¿De qué huimos,
de nosotros o del emplazamiento?
Porque uno no puede viajar sin uno mismo,
somos nuestro propio equipaje de mano
y dentro llevamos todos nuestros traumas,
todos nuestros miedos,
que viven en los huesos
como la humedad en invierno.
Para que irse lejos
si no se puede huir de uno mismo
¿para creernos más fácil el autoengaño?
¿para crear una ficción más creíble de esperanza?
¿para prolongar la ilusión de la mentira?
Para que irse lejos si nos podemos ir cerca,
y ahorrarnos en el boleto de regreso.
Para que irse lejos si la distancia es vacua,
cuando somos prisioneros de nuestro cuerpo,
tanto por fuera como por dentro.
Para que irse lejos
y jugar a que no volveremos,
si nunca nos iremos
por más lejos que habitemos,
si siempre estaremos aquí
aunque ya no estemos,
si somos parte de este maldito sitio
como el frio lo es del invierno.
©bonzopoe, 2021.
Otros textos de esta serie: