Genter buena de Hive: Un nuevo minicuento que espero sea de su agrado.
Saludos.
No cabe duda de que las moscas son las dueñas del lugar. Reinan sin oposición en aquel enorme salón. Una mujer jovencísima echa aire en la cara de su bebé con un pedazo de cartón en donde puede leerse la palabra clap. El bebé está acostado en el piso inmundo. Pese a la angustia que invade el salón, el bebé está muy sereno, como si supiera que poco puede hacer.
Yiliam traspasa aquel pasillo con la mano empuñada. No se sabe exactamente por qué lo hace. Ella no es ni doctora ni enfermera, pero conoce bien aquel mundo tan absurdo y húmedo.
Llega a su laboratorio pensando en que necesita un pan dulce que la ayude a sobrellevar aquella pegostosa realidad que ha dejado atrás hace tan solo dos minutos. Sabe que el comportamiento de las bacterias le ha enseñado mucho sobre la vida y también sobre la muerte.
¡Comba Yamba!