Bienvenidos amigos a esta hermosa iniciativa de #Literatos y apoyada por para rendir tributo a Antoine de Saint-Exupéry.. Así quisiera compartir con ustedes un relato imaginario que llamé:
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¡Conocí la Atlántida !
Tía, dicen que la Atlántida es un reino perdido, pero yo estuve allí!
Me sorprendieron las palabras de Mateo, un niño de nueve años con una gran curiosidad y de una gran imaginación, por eso decidí seguirle la palabra:
¿Cómo dices? y ¿Cuándo fue eso?
Te acuerdas cuando fuimos todos a la playa como hace un mes?
el día que yo quería bucear y papá se opuso por que dijo que era peligroso?
Si, claro, recuerdo también que estuvistes desaparecido como por una hora y no sabíamos donde andabas. Te buscamos como locos, hasta que te vimos en la playa atolondrado y balbuceante.
Bueno tía, tenía miedo, no le hice caso a papá y tome el snorkel y me sumergí cerca del arrecife.
El paisaje del fondo era espectacular, ¡como lo imaginaba tía!
pero de repente sentí que algo me envolvía suavemente, como un manta de olas y me llevaba lejos, más profundo, sentía que viajaba como en sueños, en una cápsula transparente al mundo sumergido que había leído en mis libros.
Me iba deslizando por un mundo azulito de peces coloridos y corales.
Cuando la cápsula se detuvo, ¡no lo podía creer! Seres casi fantasmales me condujeron a una ciudad fantástica cubierta por una enorme cúpula transparente, con enormes columnas doradas y estatuas de Dioses de piedra , como aparecen en películas de historias pasadas.
Había seres con brazos y pies como aletas, ojos azules, sin pelo y de piel plateada que me hacían reverencia y gestos amables. Enormes cultivos de algas cubrían gran parte del lugar. Parecían felices en ese mundo extraño y submarino.
También había unos pequeños que se divertían tratando de abrir conchas de nácar tornasoladas.
Algunos mostraban largas lanzas puntiagudas que mantenían el orden del territorio.
Tía, creí que me quedaría allí para siempre, el tiempo no se sentía. Pensé que estaba atrapado en un mundo de agua y fantasía, ¡como en un cuento!.
De pronto volví rodeado de espuma a la playa donde me encontraron.
¿Y por que no nos contastes Mateo?, es algo increíble lo que vivistes.
Por que nadie me creería, solo tú tía, por eso te lo he contado. Tu eres como una niña, crees en fantasmas y dragones alados, esos que me cuentas cuando estamos descansando, por eso comparto contigo las cosas que me han pasado.
Gracias por leer