Tengo tu mirada en bucle.
Cambia la respiración, la mente se alerta, el corazón estalla polémica, la razón besa los murmullos del tiempo.
Invade el amor.
La plenitud toma forma entre sus cuerpos, avanza la conexión, siguen cada detalle de sus imperfecciones dónde se anhelan con cariño insólito.
Movimientos sincronizan.
Lo lento atraviesa la noche, exploran sus circunstancias nacientes, entonces caen en tentaciones, complaciendo a las almas que los habitan.
Jazz del corazón.
Penetra la vida en sus casa ajenas, disparan palpitos sin control, encontrando el equilibrio en lo impensable, divirtiendo sus ojos entre sonrisas sinceras, así se acompañan sin ataduras de pechos entristecidos y los amaneceres cobran sintonía con la felicidad.
Fotografía de mi autoría