Holis a todis.
Este es otra micro-historia que se me ocurrió viendo videos sobre el estado actual del mundo literario.
Final
La gente de la oficina se había propuesto ganar los premios literarios de esa año a toda costa. Para lograr ese objetivo, en vez de apoyar a autores que enviaran trabajos con propuestas nuevas, se decantaron por las mismas opciones de siempre: enemigos a amantes, smut y malas redacciones dejadas en las publicaciones ediciones digitales.
Esa había sido la tendencia del mercado editorial los últimos quince años y las ventas habían sido excelentes. El IQ de la media poblacional estaba yendo en picada y, aunque en teoría sonaba mal, eso les llenaba los bolsillos a los dueños de las editoriales y, para mejorar aún las cosas, los contratos de series y películas estaban a la puerta para traer otras olas de re-ediciones.
Pero, este año, los puestos de segundo y tercer lugar fueron tomados por textos más trabajados, casi sin tropos como base de la trama y ambientados en otros puntos del globo ajenos a una secundaria estadounidense glorificada o una Edad Media europea que sea la copia y pega más desgastada y pálida que la anterior.
Creo que vamos a tener que volver a ser elitistas y exigentes si es que esta moda, de verdad, está llegando a su fin.