El día en que yo nací
la muerte rondaba dentro
del vientre, y desde el centro
la cara cerca le vi.
No sé si vino por mí
o por la madre gestora.
Por minutos de demora
en intentos de asfixiar
me puso una circula
en el cuello la opresora.
Mi madre se le escapó
y se fue tarde y longeva
a la fría y oscura cueva
que mi padre inauguró.
Diez veces se le acercó
frente al túnel de salida.
La Parca, buscando vida
para su noche invernal.
La batalla fue brutal.
Pero perdió la partida.