Foto propia
OFICIO DE VAGABUNDO (XXV)
Ahora mismo
la isla es más oscura.
Fumo un cigarro y otro adentro
de ella.
No sé nada del mar, los caracoles,
los resonantes caracoles idos
por una vida que no sé vivir.
También soy inocente y me confundo
creyéndome ciudad
o masticando
las horas, las doncellas horas
frías.
Aquí hay invierno, invierno en
todas partes
donde mis ojos indagan lo perdido.
Un gato duerme en su color
de isla,
la isla de ahora mismo, tan oscura
que ya compite con las llamas
muertas
en mi recuerdo. Todo fue infeliz
y se comporta más
feliz de modo
que soy el cínico, el bufón,
el breve.
Otro motivo para abrir los párpados,
para enfadarme
desde mi costilla,
para toser hileras de luciérnagas
en esta sombra de las sombras
duras.
Otro motivo que no existe o pudo
tener su pena, su razón,
su hombría.
Como si no tuviera nada en qué pensar,
Como si de repente lo inmediato
es otra ebullición
donde ahora mismo
soy esta isla que en mis fotos sangra
sé desaparecer
bajo la hierba.