Debo seguir a pie entre las metáforas, como quien va por áridas malezas.En Literatos sigo, saludo, reverencio y doy este
🌿 OFICIO DE VAGABUNDO (XVII)
Después del grito, la enfermedad.
Quise tener un perro, unas verdades
afuera de los días, unos labios
para dormir de forma
tan romántica,
un árbol para siempre y donde siempre.
Pero ahora hay dolor sobre las puertas,
debajo de las camas y en el sótano,
encima de archipiélagos con polvo.
Y yo sé que es mi culpa, que yo pude
aprisionar su pena (que la exhibe).
Alguien se me parece.
Estos ojos, los míos, que se inflaman,
que se inflaman e informan del fracaso.
Estos ojos me ven. Y ven el susto
en el reloj que mueve mis rencillas.
Ah, pero déjenme llorar a solas
por un jardín,
por una piedra azul,
por el cielo sin isla,
por los domingos
y por la noche.
La imagen que acompaña este texto fue creada con inteligencia artificial, como una extensión visual del sentimiento que recorre estos versos.