A mí nadie me lee el desconsuelo. Yo he leído los restos mortales de un abrazo.
XIV
A mí nadie me lee el desconsuelo.
La desgracia genera poesía.
Y mi desgracia es mía, mía, mía.
La corriente de un límpido arroyuelo
es mi sangre. Después lisonja y duelo,
evolución del ímpetu, arponazo,
rencilla y más rencilla paso a paso.
A mí nadie me lee. Yo he leído
con el gusto, los ojos, el oído
y los restos mortales de un abrazo.
🌎[ENGLISH]
XIV
No one reads my sorrow.
Misfortune gives birth to poetry.
And my misfortune is mine, mine, mine.
The current of a limpid stream
is my blood. Then flattery and grief,
the evolution of impulse, a harpoon,
quarrel and more quarrel, step by step.
No one reads me. Yet I have read
with taste, with eyes, with ear,
and the mortal remains of an embrace.
Imagen original generada para esta publicación.
Publicado en la comunidad Literatos (
) como parte de la serie poética El último discurso del escriba, por
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