La miro y me pierdo, es que no puedo mirarla con los ojos pero la veo con mi corazón. Es su luz, esa luz que ella tiene que me irradia y llega a lo más profundo de mi ser. Ella saca lo mejor de mi pues su luz vence mis tinieblas, con ella caí derrotado y no la puedo vencer pues su luz brilla aún más que la mayor de las estrellas. Profundo y oscuro es el mar, pero no más profundo y puro que nuestro amor. No hay una como ella, pues mujer virtuosa es y la más perfecta de todas, ninguna se le iguala. Yo quiero vivir y morir contigo pues eres la persona que siempre soñé. Cuando te vi por primera vez no te vi el rostro pero te vi el cabello, hermosa cabello, y bastó solo una mirada para decir es ella, este es el hogar para mi corazón.
Dicen las personas que cuando el tiempo pasa rápido es porque la compañía es amena, pero yo le pido a Dios que un minuto a tu lado parezcan años para estar la mayor cantidad de tiempo contigo. En mi corazón siento que nuestros caminos se cruzaron de pequeños y mi mente lo sospecha (Sí nos conocimos de pequeños)
Toda una vida te he esperado y espero compartir el resto de mi existencia contigo porque sé que eres la mujer que Dios preparó para mí. Mil años te amaré; no, es poco tiempo, te amaré por la eternidad.
Yo quiero ser tu guardián, tu protector, tu amigo y tu amante, compartir las penas y glorias, la enfermedad, la abundancias, Caminar la vida a tu lado, cumplir nuestro propósito que de antemano ya tenemos la victoria. Criar a nuestros hijos con amor y disciplina, esa pareja de gemelos que Dios nos tiene preparado.
Gracias por aparecer en mi vida, gracias por ser simplemente tú, mujer adornada de gracia y pureza, y te digo sígueme hasta el fin hasta aquel último día en que verdaderamente comienza nuestra vida.