Mis sentidos se sienten abrumados con el ritmo de su marcha, pero él no entiende de razones ni consideraciones y a medida que va recorriendo su camino se va llevando una parte de mi destino.
¿Quien es ese? Que se jacta de ser el más sabio, que esta presente en la quietud del mar y que ha observado el proseguir de la humanidad. Hasta la flor más diminuta ha visto crecer y al hombre más fuerte lo ha visto caer.
Tan abstracto y persistente, con su constancia me desgasta y me consume, llevandose la alegría de mis ojos y el vigor de mi ser.
Impetuoso, va ejerciendo su poder y sobre todos impone su ley. Es como la gravedad sobre mis pies, imposible de ver, imposible de retener, pero presente, siempre presente...
Como un fiador con sus deudores, te quita todo lo que tienes sin miramientos ni contemplaciones. ¿Cómo intentar vencerle? si siempre voy un paso atrás. ¿Cómo ganar? Si no le puedo alcanzar.
A veces le he pedido que aguarde un poco más, que se detenga. No quiero caer en un letargo para luego despertar y descubrir que es demasiado tarde. pero de nada sirven mis deseos y mis esfuerzos son en balde.
¿Que me deparará el futuro? ¿Que me espera en el camino? ¿Lograré llegar? ¿Lograré avanzar? Todo es tan incierto... pero si de algo estoy segura es que él se presentará y me recordará que se me acortan las horas y que solo cuento con el "ahora".
Quisiera ignoralo, quisiera olvidarlo. Pero es imposible, es una fuerza que me domina. No es como yo, ni como tu, él es un cazador, él es un depredador.
Él es el Tiempo.
Reflexión: este poema representa una de mis mayores incertidumbres y por eso lo quise plasmar de esta forma.
Refleja lo vulnerables que somos los seres humanos ante este elemento (el tiempo) y también expresa de cierta manera algunas de mis inquietudes, tales como: ¿podre llegar a tiempo? ¿dejaré pasar las oportunidades? ¿Tendré tiempo suficiente para esto y aquello? ¿pasaré por alto algo? ¿Aun estoy a tiempo?
En toda nuestra existencia hemos estado rodeados de frases como: "Ese tren ya partió", "estas muy viejo para..." "Ya tu tiempo termino"
Creo que constantemente estamos en una carrera contra reloj, apurados por cumplir ciertas expectativas. Con prisa para cumplir nuestros objetivos, tenemos que ir lo mas rápido posible porque el tiempo va avanzando y nos dejara poco "plazo" para continuar.
Al fin y al cabo todos somos seres finitos y nuestra vida es corta, pero vivir en esa presion constante es agotador. Yo lo siento así...
Nunca es tarde para soñar, para amar, para vivir. Pero hay oportunidades que solo se presentan una vez y hay momentos que no se repetirán.
Ese es el efecto del tiempo, él solo avanza en una dirección, ni se detiene, ni se retrasa, solo avanza...
Bueno amigos espero que les haya gustado mi escrito, gracias por leer, gracias por su apoyo. Nos veremos en una próxima entrega 👋🏼