Entre rosas y espinas se encontraba, injusta es la vida, su anhelo se marchitaba,
Muchas otras tenían lo que ella anhelaba, pero no lo querían y ese amor desechaban,
¡Injusta vida! ella gritaba, -le das al que no quiere y al que desea, le partes el alma-
En su vientre no podía sostener la vida, esa que soñaba con cuidar, con mimar, con amar,
En su vientre no quería sostener la vida aquella otra, que teniendo como, prefería ser libre, sin saber que se estaba esclavizando,
Esclavizando a un pasado que no la dejaría, ante el hecho de acabar con aquella vida, que muchas anhelan y ella no quería, que culpa no tiene y no pidió venir aquel día,
¿Cuantos angelitos no hay en el cielo?, unos se fueron siendo amados y otros allá consiguieron amor en el eterno,
Mientras tanto ella sigue esperando poder tocar esas tiernas manos, acariciar su suave rostro y escuchar la palabra que después de un "Te amo", es la más bella del mundo.
Mamá, mamita, mami
Tiene tanto amor para darle, que no deja de soñar con tenerle,
Por cada madre que llora, hay un angelito en el cielo esperando.
Este poema va dedicado a mi Amiga María Laura, quién anhela con todo su corazón tener un bebé pero una enfermedad (Lopus), no se lo ha permitido, hace poco tiempo tuvo su última pérdida y en la actualidad, aún con las advertencias de los médicos, tiene 13 semanas de un nuevo embarazo. Esperamos en Dios un milagro, el milagro de la Vida.
La imagen es de mi propiedad, editada en Collage Marke de Play Store, fuente de la mujer embarazada