Hola, amigos de #Literatos, esta comunidad de amante de las letras.
Gracias una vez más a que persiste en su labor de promoción de la literatura y en su particular afán por incentivar la creación poética.
En esta ocasión la convocatoria solicita hablar sobre los cuerpos (y lo que encierran) además del desamor.
Antes de compartir mi poema quisiera invitar a a participar en esta aventura con alguna de sus obras.
Romance de la niña ida
Negro pelo, piel de leche
niña ida, niña ida
La prima vez que te vi
iba en bus hacia tu villa
apareciste en mi móvil
con tu perpetua sonrisa
y un rocío de deseos
bañó mi piel intranquila.
Después ocurrió aquel parque
Niña ida, niña ida
tus ojos de oscura luz
me lamieron las heridas
En tu pecho alborozaron
las olas de la bahía
yo me sumergí en tu olor
apostándome la vida.
Con mañas de bandolero
asalté tus partes tibias
y en nuestra breve aventura
niña ida, niña ida
acordamos escaparnos
de tu marítima villa.
Mas no bastaron mis besos
en tus pies, en tus rodillas,
en tu pubis, en tu ombligo
tus senos, tu espalda nívea.
No bastó que en mil jadeos
desembocaran mil risas,
ni las almas ya licuadas
en sudores y salivas.
No que hiciéramos los cuentos
de las infancias perdidas...
Al poco tiempo, de un tajo
dijiste que no podías.
Desde el balcón a la calle
por la escalera ya huías.
Mi sangre te persiguió
hasta perderte de vista,
y luego me eché a morir
como fiera malherida.
Después supe que te fuiste
niña ida, niña ida.
Ahora que estás muy lejos
yo pinto esta pesadilla.
El diseño de portada fue realizado por mí en Canvas a partir de esta Fuente