La triste noticia del fallecimiento de Lecumberre nos estremeció, aunque supimos de su enfermedad no pensábamos que fuera a partir tan pronto. Vaya hacia él nuestro modesto homenaje.
PAZ A LECUMBERRE.
Tus radiantes versos de pétalos perfumados
Alimentaron con ansia el fuego de la vida,
Desde la potente inmensidad que tu obra anida
En el amplio sideral de montes encumbrados.
Tu luz radiante en HIVE nos hizo afortunados,
Al brindar cual un ángel tu amistad encendida,
Con besos en la mejilla, ahora humedecida,
Cual en fresca aurora pétalos aljofarados
Palpitante tu recuerdo de verdad genuina,
Como el insistente repicar del campanario
En su gentil reclamo por una paz divina.
Hoy la inmensa multitud que adora tu ideario,
Lo toma por semilla valiosa que germina
Y en tus aras enciende sus inciensos a diario.
Muchas gracias por haber leído, quedaré muy agradecido con sus comentarios.
Las fotos fueron tomadas de pixabay.com.