Barquisimeto, 6 de marzo de 2022
2022 Mundo
Querida Humanidad
Te preguntaría ¿Cómo estás? ¿Qué tal te encuentras?, pero, han sido unos tiempos convulsos, eso para nadie es un secreto. Te escribo porque pienso que tu situación es bastante delicada y quiero que sepas que cuentas con mi apoyo. Siempre es reconfortante recibir palabras de aliento de los amigos.
Creo que estos dos años de pandemia te han lastimado, y aunque has intentado controlar por distintos medios la situación se te ha ido de las manos unas cuantas veces. Supongo que la insensatez de vez en cuando te persuade. Pero, ya cada día parece que la amenaza de este extraño virus va desapareciendo. Y ahora, nace un conflicto que no me atrevería llamar guerra, pero tiene un germen bélico en potencia.
Quizá en este punto estés pensando, ¿acaso César me ha escrito para criticarme o darme sus palabras de apoyo? Y sí, en parte vengo a criticar, pero en sentido constructivo, los amigos son los que te dicen la verdad aunque duela. Pero seguro estarás de acuerdo conmigo en aceptar que tu historia ha estado llena de conflictos y que los que han escrito tu historia han sido los vencedores. Creo que se ha fomentado una cultura a la competitividad. No te culpo querida humanidad, no asumo que lo hayas hecho de manera consciente, quizá y considero más posible que ha sido un comportamiento inconsciente.
Como tu amigo te digo que ya es hora de cambiar, de asumir la responsabilidad de los actos, de tomar las riendas de manera consciente de tu porvenir si deseas en verdad que haya un mañana digno de vivir. Es momento de comenzar a cultivar un espíritu de la comprensión y de cooperación. Porque te lastimas a ti misma. Sé bien que aún eres muy joven, que tienes mucho por vivir, pero, precisamente en la vida siempre llega un momento donde debemos dejar de ser niños y comenzar a ser jóvenes con más sentido de la responsabilidad, porque nos aproximamos a la mayoría de edad. Ser mayor de edad significa que serás independiente, y por ello te digo que es momento de comenzar a valorar la cooperación en vez de la competición.
Te lo explico de este modo, la lógica de la competición intenta entablar una relación fuerte-débil, capaz-incapaz, hábil-torpe, en la competición se acentúa una relación en de ventaja y desventaja, la diferencia crea un abismo que separa, ahora bien, en una lógica de la cooperación se crea una relación diferente, no hay un abismo que separe como entre el hábil y el torpe, sino, que la diferencia crea riqueza, me explico, en la diferencia desde la cooperación uno ayuda a otro, porque, jamás se es hábil en todo, o torpe en todo, y en una lógica de la cooperación hay complementación, hay diálogo fraterno.
No pretendo juzgarte por tu pasado mi querida humanidad, pero, sabes que has aprendido de los errores, ahora es hora de cambiar, y sé que cuentas con mucha ayuda, no estás sola. Es momento de que te sacudas un poco, te laves el rostro, te mires al espejo y tomes la decisión con la determinación suficiente de cambiar, que los cambios al principio son fuertes y afectan, pero que lo haces por tu bien, por tu salud, eres muy joven aún queda mucho por vivir, aprender y experimentar.
No dudes en escribirme, y comentarme como te va.
Recibe un fuerte abrazo de mi parte.
Con mucho amor César.