Sus ojos fueron un torrente. Se derramó desde su frente hasta sus labios. La fragancia a magnolias aceleró sus temblores. Ella no se movió. Respondió con un gesto cómplice. Él se ajustó, su cuerpo se negó a retroceder. Intentó ir al frente. Derrotado cerró los ojos, esperando que ella lo hiciera. La brisa acarició su rostro. Ella se había retirado.
CRÉDITOS Banner elaborado en PSD con fotos propias y logo de IAFO Logos redes sociales