Cosmocanción
No sucede un principio,
pero tampoco un fin.
Es inaudito este espacio
de mis sentimientos,
siempre es un Big Bang.
Parezco muchas cosas
pero, sobre todo, polvo estelar
cuando el infortunio del otro
yace sobre mí cual
furiosa lluvia de cometas.
¿Cuántos cráteres podré tener?
Perdí ya la cuenta,
mas me enteré
que el tiempo me respalda
para sanar como cualquiera en este mundo.
La vida tiene la dualidad
de estar viva y muerta,
de ser un cúmulo de estrellas
o un paso a un agujero negro.
Persigo la felicidad,
cual niño que busca
en sus manos atrapar a la Luna,
pero sólo descubre en su palma
la tristeza del vacío.
Mi mente se deforma
al pensar en un salto cuántico
que me desligue, ¡por fin!
de la gravedad
de mis pasos erráticos.
No seré ni pasado ni futuro,
brindo por el presente
que trae consigo la supernova:
un nuevo fin que comienza
a retratar mi existencia en esta cosmocanción.