La inagotable vida
habrá que renacer,
volver a creer,
creer que un bosque
puede de ti crecer,
sin importar el mal que toque.
Habrá que dar sombra
al bueno, al malo,
al inocente que aún se asombra.
Habrá que dar de comer
al triste, al desamparado,
quien en ascuas,
busca desahuciado,
con estómago agujereado,
la vida que nunca pudo tener.
En honor a la vida,
habrá que ser arbolada
que jamás pare de reverdecer.