12 meses de historias, de sueños alcanzados, de amores vividos y sueños prohibidos. 365 dias de sonrisas, miedos vencidos, sueños cumplidos, nuevos miedos adquiridos. 8760 horas de suspiros, de pensamientos enardecidos, de milagros vividos, de angustias, de miedos, de ansiedad pero también de buenos momentos, de secretos compartidos y de silencios llenos de ruido. Ha pasado un año que ya se esta dando por vencido, estamos a horas de empezar un nuevo libro, 2025. Cada paso que hemos dado, nos ha regalado todo lo vivido y nos ha enseñado que el tiempo es implacable, que no espera a nadie y que en un abrir y cerrar de ojos ya mutaste, ya cambiaste de escenario, de sueños, de gente e incluso de historia. Nos despedimos a lo grande, adoptando la posición
de quien entiende que el tiempo pasa, no se detiene y por ello hay que apreciar cada minuto vivido, no dejar para mañana lo que podemos hacer hoy, despedirnos con te quiero y abrazar a todo aquel que consideremos nuestro porque no sabemos si el tiempo sea bueno con nosotros y nos deje disfrutar mucho más de aquello que tenemos.
Image: Pixabay