Fuente
La hoja
La caída de una hoja también produce un estruendo,
tanto como la del árbol que arrastra todo, hasta nuestra mirada.
Pero no todos sienten el temblor de la tierra cuando la hoja la mueve,
no todos se doblan con la hierba cuando es empujada por la hoja;
no todos ven al árbol que lleva la hoja en la caída.
Será porque no todos nacimos para ver lo inmenso que llena a lo pequeño.
Será porque creemos que una hoja es menos que un bosque,
que es menor el zumbido de una abeja que una sonrisa.
Tal vez también creamos que nosotros somos más que un árbol,
porque de este no nacerán más hombres,
porque de nosotros sí pueden brotar especies
como las larvas o las flores si nos alimentamos de belleza;
como esa hoja que produce un estruendo en la imaginación
y me llena con el peso de todo su universo.