Hola, amigos de la literatura.
Recientemente participé en un debate realizado en un grupo de WhatsApp dedicado a la literatura. En este debate, un escritor publicó el siguiente mensaje (y cito textual):
Algunas de las narraciones más famosas y breves:
"El dinosaurio" de Augusto Monterroso: Durante décadas fue considerada la más corta. Dice así: "Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí". (7 palabras).
"Baby Shoes" (atribuida a Ernest Hemingway): Una historia desgarradora en solo seis palabras en inglés: "For sale: Baby shoes, never worn" (En venta: zapatos de bebé, nunca usados).
"El emigrante" de Luis Felipe Lomelí: Le quitó el puesto a Monterroso. Dice: "—¿Olvida usted algo? —¡Ojalá!". (4 palabras).
"Epitafio para un espectador" de Gabriel Jiménez Emán: "Un hombre leyó un libro y se murió". (8 palabras).
"La manzana" de Ana María Shua: Una visión brevísima del mito de Adán y Eva: "La flecha disparada por la ballesta de Guillermo Tell partió en dos la manzana que acababa de caer sobre la cabeza de Newton". (25 palabras).
"Luis XIV" de Juan Ramón Jiménez: El poeta español escribió esta pieza mínima: "Yo". (1 palabra). Algunos discuten si es un poema o una biografía ultra condensada.
"El fantasma" de Guillermo Samperio: En algunas ediciones, el cuento es simplemente una página en blanco, representando la invisibilidad del fantasma.
"Knock" (Llamada a la puerta) de Fredric Brown: Una historia de terror completa: "El último hombre sobre la Tierra estaba sentado solo en una habitación. De repente, alguien llamó a la puerta". (19 palabras).
fin de la cita
En mi opinión muy personal, pero es mi opinión, luego de leer cientos de libros, algunos clásicos, otros no tantos, algunos muy buenos y otros bien malos; mi opinión luego de pasar varios cursos y talleres sobre literatura, es que, un cuento, para ser considerado cuento, debe tener dos características inviolables:
1- Tiene que tener un conflicto. Este conflicto puede ser ligero o profundo, sencillo o complejo. Este conflicto, luego de ser desarrollado, puede tener solución o no. Sin embargo, aunque no se solucione, el autor debe sugerirte un final o dos, no más.
Por ejemplo, en el mini cuento Insomnio, de Virgilio Piñera, el hombre le da una solución radical a su conflicto (no podía quedarse dormido) así que se da un disparo en la sien y, aún así, no se duerme.
Otros textos, como la novela Crónica de una mujer anunciada, ya sabes cuál es el final del relato, la resolución del conflicto, pero igual lo lees, porque lo interesante es el cómo. Ahí hay otro ejemplo.
En estos supuestos minicuentos, no hay conflicto alguno. Cualquiera podría imaginarse uno o varios, pero en realidad no están escritos. Todos son suposiciones.
2- Debe contar algo. Contar no es enunciar. Textos como el de Frederic Brown, parecen el principio de un cuento interesante, pero en realidad, no cuenta nada. Dice algo, sí, pero no cuenta nada. No hay conflicto alguno. Al contrario, hay un sinfín de posibilidades, todas, al igual que la teoría de Shrödinguer, pueden ser buenas o malas a la vez.
Pero, lo que tienen todos estos textos en común, es que no son cuentos.
Algunos parecen epigramas. No lo diría así, pero están más cerca del epigrama que del cuento. Otros, ni siquiera podrían considerarse epigramas.
Tal parece que el autor puso algo en la página y se fue a dormir y alguien creyó que era un minicuento.
Y, desde entonces, nadie ha ido a decirle que concluyá el trabajo que comenzó.
¿Qué ustedes creen al respecto?