Extraños conocidos
Del tiempo perdido a longeva desconexión
Las promesas nunca fueron dichas
Cuando el cuerpo olvida los olores, los sonidos y las caricias
Hacia horizontes sin retorno se enfoca la visión.
Intentado sobrevivir al golpe de tiempo
Pisando fuerte hacia adelante como extraños conocidos
El reencuentro plantea el deshielo
Sin nada en común que una las viejas cuerdas
Las hebras podridas de viejos apegos.
Como cercenando el tronco de un árbol muerto
La caída es solo otro paso a la desaparición
La nostalgia duele en cicatrices curadas
Disparando temblores fantasmas en miembros amputados.
Ya no volverá ninguno al estado primogénito de la confianza
No hay miel que atraiga a las mariposas
Solo la desagradable sensación de vacío
En la mirada perdida de quien ha cambiado a la fuerza.
Poema: Irene Navarro (2026)
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