Gracias al adiós
Dibujando tu frente de olas arrastradas a la orilla
No es por pena la condena que de mi se retira
Siendo testigo de tu ausencia por un tiempo
Te has dado vuelta a mis ojos ansiosos
Enfriando el té ofrecido en la vajilla.
Habitante de mis pensamientos durante lunas de agosto
En el eclipse nocturno te espumaste
Como verdugo activando la guillotina del abandono
Caminé sobre espinas enardecidas hasta olvidarte.
Laureado de flores con olor a muerto
La marcha trajo su despedida
Como fugaces tropiezos en el camino
Al final he sido agradecida.
Poema: Irene Navarro (2026)
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