Refugio del corazón
Aquel lugar donde compartí mis alegrías
Inundada de sueños en deslumbrantes destellos de esperanza
Sonrisas cernidas sin impurezas codiciosas
Donde la juventud fulguraba con espíritu indómito
No volveré jamás a habitar tal refugio
Incontables aguaceros de han llevado las vigas y techos
Desarmado el esqueleto que en un pasado firme reposé
Solo quedan arañas tejiendo recuerdos
Ya no volveré a mi refugio del corazón
Donde perduran las sombras inmortales hasta la noche
Unidas como manta gigante que arropa la añoranza
Susurran los rincones que guardaban secretos
Reflejados sobre espejos enmohecidos
Poema: Irene Navarro (2026)
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