Escape de una época equivocada
La lluvia cae sobre él, mientras avanza en la ruta hacia la libertad. Con gran pesar dejó atrás todo aquello por lo que luchó por muchos años. Era ahora o nunca.
Una mochila ajustada en la espalda pesaba lo suficiente exigiéndole dar más de lo que estaba acostumbrado. Recordó como con premura la preparó. Quería llevárselo todo, mas era imposible. Así que aplicando una lógica inexperta, seleccionó lo necesario según el sentido común le indicaba.
Casi exhausto, deseó deshacerse de ella, tirándola al suelo para detenerse. Pensó, «¡Y si regresó! ¡Quizás no sea tan grave como parece!» Entonces las imágenes en el celular lo hizo entrar en razón y superar el cansancio.
Buscó refugio ante la intensificación de la lluvia. Obvió la utilidad del impermeable dando preferencia a la gruesa chaqueta que empapada parecía hielo sobre su piel.
Divisó entre los arbustos una oscura cavidad en la piedra. Con temor entró en la cueva abriendo los ojos lo más posible para adaptarse a las tinieblas.
Sacó de la mochila la linterna de minero e inspeccionó tan pronto como pudo el potencial refugio. Por fortuna, solo unos cuantos murciélagos son inquilinos del lugar.
Necesitaba con urgencia calentarse, pero antes desató los arneses de la mochila liberándose del peso, buscando en esta la pequeña bombona de butano con la que pensó cocinaría su primera comida en el bosque.
Al internarse en la cueva arrastró la mochila con la mano izquierda hasta llegar a un recodo en donde encendió con el cerillo la hornilla de la bombona, y así acercarse al calor quitándose en el proceso la húmeda chaqueta.
Si así era el comienzo, escapar del sistema era más difícil de lo que pensó. Cayó en cuenta sobre el otro lado de la libertad. Una acera que demandaría de él todo el ingenio para sobrevivir en el regreso a la naturaleza.
No obstante, valía la pena. Al menos tenía opciones que la ciudad, antes un lugar de protección, le negaba condenándole sin causa aparente a una muerte prematura. Solo por el simple hecho de haber nacido en una época equivocada.
Fin
Imagen de Hynek Janáč en Pixabay