Sale el sol, y como dice un refrán anónimo “amanecen nuestros pecados” y dentro de todos los pecados del mundo están todos aquellos que no son de nosotros, que fueron pecados antiguos, arrastrados por generaciones, secuelas y ahora son hechos sobre quienes no temen nada más que su propia sombra en este amanecer extraño, esperando el siguiente con un aura de esperanza sobre lo que nos sucede… y no, no creo justo que los pecados de otros sean pagados por los que no tienen esa culpa… he pecado sí, pero yo responderé por los míos, no por los de otros.
El error del mundo moderno, cargar con los conflictos y resoluciones de problemas a aquellos que no lo generaron, por descaro, por estar en una posición de poder privilegiado, y más que un abuso existencial es un rasgo de una raza no humana que hoy reina sobre todos nosotros, los seres que hoy imperan sobre nuestras cabezas olvidaron como vivir, por tal de sostener sus doctrinas y sus matices que creen correctos gracias al mismo bucle filosófico que los lanzó a la aventura de vivir sobre montañas de personas que desconocen y no valoran, profanando diariamente sus bondades, apagando sus luces propias al generar engendros buscadores de soles, listos para apagar cualquier indicio de un nuevo amanecer.
Gracias por leer y comentar.
El texto es de mi autoría y la fotografía fue tomada por mí con teléfono móvil en el faro de Cayo Paredón.