Entre agua y matorrales muy dentro del imponente Orinoco se encontraba dando saltos nuestro pequeño amigo Toni. Era un delfín rosado valiente como ninguno.
Buscando el amanecer nadaba con todas sus fuerzas cuando de pronto un tronco se cruzó en su camino, concentrado en su destino planeaba brincar muy alto para pasarle por encima, al acercarse, unos vivos colores llamaron su atención se detuvo velozmente creando una pequeña ola que levantó el tronco seco, haciendo caer al agua un ave de pico grueso que Toni no había visto antes.
Al caer grito muy fuerte —auxilio! auxilio! Ayudenme a salir de aqui, esto es mucha agua para mi.
Toni no entendía lo que pasaba pero lo vio tan desesperado que con su trompa lo subió de nuevo al tronco.
-Muchas gracias -dijo el tucan- mi nombre es Lucho ¿Cómo te lo puedo pagar?
Toni nunca había visto un pájaro antes, pero había escuchado historias de ellos, decían que eran traidores y que se robaban su comida así que con recelo preguntó bruscamente —¿que haces tu por aquí? ¿No sabes que es nuestra casa?
-Claro que se que es tu casa, no tenía intención de entrar -dijo el tucan asustado- pero no tuve más opción pues allá arriba hay un tigre que me quiere desayunar.
Arriba en el monte, un tigre los observaba atento -pues bien merecido lo tienes -respondió el delfín molesto- eso te pasa por siempre venir a comerte lo que es nuestro.
Después de reirse un rato Lucho al fin pudo responder -Ay amigo ¿como cree? Yo aquí no vengo a comer, mi alimento es la fruta, porque soy vegetariano, no como aquel tigre rayado que a mi me quiere comer.
Toni se dio cuenta de que esta pequeña ave no era como los otros pájaros así que rápidamente pensó en un plan para deshacerse de aquel tigre que no dejaba a su nuevo amigo aprender a volar.
-Bueno Lucho, escucha atento, esto es lo que vamos a hacer, -dijo Toni de repente- mientras yo distraigo al tigre tu corres hacia el frente, aquel árbol es muy alto si te agarras fuerte yo creo que lo puedes subir.
Toni se acercó lo más que pudo a la orilla para captar la atención del tigre -Buenos días compañero -le dijo Toni a aquel tigre- ¿que hace por aquí tan lejos? ¿le apetece una tonina?
Sin responder el tigre se fue acercando despacio para atacar, mientras que del otro lado Lucho comenzó a correr hacía aquel árbol de jobo donde bien alto va a poder estar, el tigre se va acercando, Toni comienza a temblar pero no es hasta que Lucho sube que se echa para atrás salpicando con la cola a aque tigre molesto, que burlado por una tonina se tuvo que ir hambriento.
-Muchas gracias -gritó Lucho desde la Copa del árbol- yo no se que hubiera hecho si no nos hubiésemos encontrado.
Con una cara sonriente Toni la tonina valiente dijo fuerte para que lo pudiera escuchar -No hay problema amigo Lucho, encantado de ayudar,un placer fue conocerte, me llamo Toni tonina y sólo te pido una cosa y es que aprendas a volar, para que vengas al tronco a diario y así podamos conversar.
Toni y Lucho se hicieron buenos amigos y desde ese día Lucho vuela hasta el tronco para cada mañana pasar tiempo con su amigo quien con cariño en el inmenso rio Orinoco siempre esta protegiendolo de los caimanes y pirañas.
Concurso de cuentos infantiles en homenaje al escritor venezolano Aquiles Nazoa