Beatriz.—Hace varios días que Fran no me contesta el teléfono, quizá se dió cuenta de que no soy yo la indicada para el, aunque tenemos muchas cosas en común, también hay cosas en las que no estamos de acuerdo, pero después de todos esos momentos bonitos y llenos de palabras cursis, no puede simplemente alejarse y no volverme a hablar.
Su última conexión fue hace a penas unos minutos, así que me queda claro lo que me quiere decir, de pronto no está interesado en mí, pero ¿cómo? Fue tan sincera con él, dudo mucho que consiga a alguien como yo tan rápido, soy divertida, amigable y comprensiva, sin mencionar que soy super graciosa, el mismo lo dijo, no paró de reír cuando salimos.
Quizá simplemente, no sintió esa pequeña y necesaria conexión que yo sí sentí, probablemente fue necesario que nos viéramos para poder saberla y pues, lo supo, pero debió habérmelo dicho, es tan de mala educación irse sin decir una palabra, solo por evitar una conversación incomoda, si fue valiente al decir todas esas cosas lindas, también debió serlo al decir que esto no iríamos a ninguna parte.
¡Callate Beatriz! tu no tienes porque estar aquí sintiéndote poco porque un chico decidió no responderte más. La realidad es que yo valgo mucho más que eso, y tengo tantas cosas buenas y bonitas, cualquier hombre que dedicara el tiempo suficiente lo sabrá, y definitivamente no pasaría tantos días sin hablar conmigo. Fran es un tonto, si yo fuera el, me enamoraría de mí
Teléfono suena
¡Oh! me ha llegado un mensaje ¿de quien será? Es Fran y quiere que nos veamos a las 4:00 pm, debo apresurarme, para no llegar tarde, que lindo de su parte enviar ese inesperado mensaje, siempre es tan detallista que logra alegrar mis días, es el chico más atento que conozco, le daré un fuerte abrazo a penas lo vea y definitivamente hoy pasaremos como siempre, una grandiosa tarde.