Quisiera ser normal como ese gato
que no tiene motivos para serlo,
que le importa un tomate lo que pienso,
que no piensa que estamos para verlo.
Un gato no es un tigre ni un juguete
por más que lo pintemos con empeño;
tampoco algún juguete yo quisiera
ser del tiempo, porque en el tiempo sueño.
Bendito tiempo que en forma de gato
nos encariña para entretenernos
y por debajo nos va dando cuerda
hasta su tiempo para retorcernos.
Ahora que te observo gato hermoso
ya no quiero tu forma pasajera;
contigo juega el tiempo y tú, ni sabes;
conmigo aspiro que juegue a mi manera.
Texto e imágenes propias