Dime dónde estás amor, te he buscado, sin resultado alguno, te he llorado sin conocerte aún, por ti me he desvelado, perdiendo sueños que auguraban realidad, dime donde te escondes, anhelo encontrarte, quisiera tenerte, sentir tu olor, y el calor confortante de tu piel.
Dime por qué te escondes amor, acaso no quieres que te encuentre, a que le temes, no deberías hacerlo, solo te ofrezco mi alma, vida, corazón, mis tesoros enteros te los ofrezco, como recompensa humilde por tu devota pasión, que ilumine mis mañanas, y me cobije en el frío de la noche; y es en las noches donde más te busco, en el silencio templado bajo el brillo de la luna, que juguetona, casi burlona, me pregunta por ti, y no sé qué responderle.
Tras una larga batalla con el insomnio, que evoca la silueta de tu recuerdo, y el contorno de tu cariño, logro apaciguar los quejidos de mi corazón, un corazón desbocado, cual potro salvaje, que late potente, esperando que el retumbar de sus latidos, atraigan tu atención, y así te apiades de él, viniendo a su encuentro, saliendo de ese escondite amargo, al que nunca debiste ir a parar.
Ya no me digas nada amor, no reveles tu paradero, mejor quédate oculto tras la niebla del olvido, pues será mejor así, viviré feliz sabiéndote una vez entre mis brazos, almibarado por la miel de tu cariño, prefiero eso, al temor macabro y recurrente, que me acechará cada noche, y en cada parpadeo, cuando deje de verte, y no sepa si vuelves a partir, escondiéndote una vez más, aunque pueda sentirte, en la lejanía en inmensidad, no podré así transmitirte, la enormidad plena de mi amor tuyo nada más.
¡Gracias por visitar mi blog!

¡Buenas vibras a todos!