El 9 de agosto de 1976 falleció el que considero el más importante escritor cubano, luego de José Martí: José Lezama Lima, uno de los más relevantes de Hispanoamérica. Lezama Lima fue autor de una obra literaria sumamente densa y compleja. Su acendrada formación en cultura universal, específicamente filosófica, y su conocimiento fruitivo y crítico de la literatura, especialmente de la poesía, se conjugan en una rica producción poética, narrativa y ensayística.
La obra de Lezama Lima ha sido inscrita dentro de lo que ciertos críticos denominaron "neobarroco". La influencia que el barroco literario (o artístico en general) histórico, particularmente Góngora, tuvo en la cosmovisión de Lezama Lima es evidente en sus textos. De allí la dificultad que pudiera presentar para ciertos lectores.
En su poesía destacan los poemarios Enemigo rumor (1941), La fijeza (1949) y Fragmentos a su imán (póstumo, 1977). Los poemas de Lezama Lima suelen ser largos. Copiaré aquí uno que es un hermoso homenaje a la mujer, y seguramente a su madre y a su esposa, "La mujer y la casa":
Hervías la leche
y seguías las aromosas costumbres del café.
Recorrías la casa
con una medida sin desperdicios.
Cada minucia un sacramento,
como una ofrenda al peso de la noche.
Todas tus horas están justificadas
al pasar del comedor a la sala,
donde están los retratos
que gustan de tus comentarios.
Fijas la ley de todos los días
y el ave dominical se entreabre
con los colores del fuego
y las espumas del puchero.
Cuando se rompe un vaso,
es tu risa la que tintinea.
El centro de la casa
vuela como el punto en la línea.
En tus pesadillas
llueve interminablemente
sobre la colección de matas
enanas y el flamboyán subterráneo.
Si te atolondraras,
el firmamento roto
en lanzas de mármol,
se echaría sobre nosotros.
Su novela Paradiso, escrita a lo largo de diecisiete años y publicada en 1966, es considerada por la crítica como una de las "más importantes e innovadoras en lengua española". Es más que una novela, es un texto transgenérico, pues en él convive la poesía y el ensayo. Se trata de un texto monumental y complejo, donde se despliega la iniciación de un joven poeta, José Cemí, a la vida individual y social. Se ha visto en ella un carácter tangencialmente autobiográfico. Apenas un fragmento:
Recordaba José Cemí cómo el pintor había extraído de su billetera, y aquí había que recordar también que el nombre no hacía la cosa, una cita de esa obra de Balzac: "Tal vez haya en la naturaleza humana una tendencia a hacer soportar todo a quienes todo lo sufren por humildad verdadera, por debilidad o por indiferencia". Y el comentario sencillo: qué bien ha hecho Balzac en unir la humildad, la debilidad y la indiferencia.
Lezama Lima fue un promotor de la iniciativa literaria y cultural en Cuba (casi un patriarca) con la creación de varias revistas; entre ellas la fundamental, Orígenes (1944-1956), alrededor de la cual se nuclearon los más importantes escritores cubanos de esos años, entre ellos José Rodríguez Feo, Gastón Baquero, Eliseo Diego y Cintio Vitier, y se promovió a los jóvenes.
Durante los primeros años de la Revolución Cubana, Lezama Lima hizo de asesor en proyectos culturales, hasta que cayó en desgracia a raíz de Paradiso (1967), duramente censurada y prohibida por el régimen, y luego por su apoyo al poeta Heberto Padilla, lo que le valió que fuese condenado: su obra no podía ser difundida y su nombre desapareció de los medios, lo que acompañaba la persecución a artistas catalogados como "contrarrevolucionarios", entre ellos Virgilio Piñera y Reinaldo Arenas.
Lezama Lima ideo una visión de la cultura que se manifestó en sus ensayos y tratados, de hondura filosófica y estética, recogidos en textos como La expresión americana (1957) y Tratados en La Habana (1958). En ellos desarrollará su fascinante y densa concepción de "un sistema poético del mundo" y de "las eras imaginarias".
Para no abusar de su paciencia, reproduciré solo dos extractos de uno y otro libro:
Sólo lo difícil es estimulante; sólo la resistencia que nos reta, es capaz de enarcar, suscitar y mantener nuestra potencia de conocimiento.
Este fragmento (que está al comienzo de La expresión americana, en "Mitos y cansancio clásico"), desde el momento que lo leí, hace varios años, ha guiado mi quehacer. Recuerdo que les decía a mis alumnos que debía ser para ellos como el frontis de su carrera universitaria y vital.
El otro es de "Pascal y la poesía" (de Tratados en La Habana):
La poesía es la anotación de una respuesta, pero la distancia entre esa respuesta, el hombre y la palabra, es casi ilegible e inaudible.
En ella se recoge magistralmente ese sentido entrañable que guarda toda gran poesía: el misterio y el silencio.
Referencias:
Lezama Lima, José (1971). Algunos tratados en La Habana. España: Edit. Anagrama.
Lezama Lima, José (1979). Paradiso (5ª ed.). México: Edit. Era.
Lezama Lima, José (1981). El reino de la imagen. Caracas: Biblioteca Ayacucho.
https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Lezama_Lima