Atendiendo a los versos propuestos de la poeta Gabriela Mistral (“Vamos hacia el mar/ que devora al Sol”), en el llamado del Club de Poesía correspondiente al 8 de junio de 2022 (ver enlace), ofrezco mi ejercicio poético inspirado en ellos y tomando en consideración la última estrofa dejada por .
El mar,
insondable y eterno,
en el origen de todo,
o en su final,
como diría el poeta,
pues es el destino de las aguas,
su morir.
El sol
se apaga en el mar,
en él se subsume
cual ínferos,
para renacer prístino,
cíclico y divino navegante.
El mar,
generoso y fértil,
nos devuelve el sol
para que el vivir y el morir
no se detengan
e ilumine el sendero
en la oscuridad.
Gracias por su lectura.
Gracias por su lectura.