
A veces, siento que habitas el oscuro rincón, en el que a tientas te busco.
En vano, he intentado leerte, entre versos de famosos poetas, bañada de júbilo y melancolía. En vano, he intentado escucharte, entre melodias de un piano, disfrazada de notas musicales. En vano, he intentado verte, entre cuadros de renombrados pintores, vestida de colores cálidos y fríos.
Pregunté por ti a los libros y respondieron que habías dejado huella para no volver. Dialogué con las aves y aseguraron que dormías sobre una nube. Grité tu nombre a los cuatro vientos, pero mi eco retumbó como un estruendo.
Tal vez, solamente marchaste.
En vano, he intentado contemplarte, cuando eres inimaginable. En vano, he intentado tocarte, cuando eres impalpable. En vano, he intentado sentirte, cuando eres más que un sentimiento.
Pregunté por ti a la noche y me dijo que eras suya. Dialogué con un extraño y aseguró que no te conocía. Grité tu nombre entre cuatro paredes, pero no hubo eco ni respuesta.
Miro el oscuro rincón y escucho que alguien toca la puerta. Quizás eres tú, aunque después de todo, marchaste para no volver.
• Fotografía: I.
• Diseño: Photoshop CS6.