La Amiguita de Peter
El Pequeño, salió de su humilde hogar y sentándose al lado de una cerca de alambre, allí comía con una alegría y la saboreaba, con mucha delicadeza, se encontraba en sandalias, sintió una picada en su pie derecho, a ver observó una hormiga, que le indicaba algo, el pequeño continúo comiendo, sintió otra picada miró otra vez, ella quería decirle algo.
En su inocencia de niño, quiso entender la hormiga, que continuaba haciéndole señas, en ese momento llevó lo que le quedaba de arepa a su boca, cuando observó a la hormiguita, que lo iba a picar.
El niño, le preguntó a la hormiga ¿tienes hambre? ¿quieres comer?, y su amiga, le hizo señas indicándole que si.
Él, tomó un trozo, se lo ubicó al lado de la cerca de alambre y el niño, observó lo que hacía.
Su amiga, se montó en el alimento, lo revisó por todos los costados,decidió alejarse a veloz carrera.
Peter, se entristeció pues pensó que no le había gustado la arepa.
De inmediato la hormiga, regresó con otras dos, que revisaron el alimento tomaron en sus bocas dos pedacitos y emprendieron veloz carrera, quedando en el lugar, la amiga de Peter.
El niño transformó su tristeza en alegría y sonriendo le preguntó a la hormiga, ¿ te gusta?
El niño, vio como un batallón de hormigas todas iguales, se acercaban al alimento , se montaban encima, caminaban por los alrededores de la mismo, tomaban en sus bocas trocitos y se alejaban a veloz carrera.
Eso lo hacían una y otra vez, el trozo fue reduciendo de tamaño.
El grupo de hormigas que quedaban alrededor de la arepa, empezó a mover el alimento.
Peter vio como las hormigas, cargaron el alimento y se retiraban del lugar.
El niño, se entristeció al ver que todas las hormigas se llevaban la arepa; y él no podía distinguir a su amiga ya que todas eran iguales...
El niño cambió su carita, de tristeza a felicidad, cuando vio que del grupo una hormiga, se dirigió a él, se montó en su pie derecho, Peter pensó me va a picar, pero la pequeña le dio un besito en el pie en agradecimiento por el alimento que le había obsequiado a su comunidad y se retiró del lugar.
Regresó a su humilde hogar, donde le esperaba su mamá Carol, quien le preguntó ¿ te comiste toda tu arepa?
Peter respondió; no, ella lo iba a regañar cuando el niño la miró y le dijo, la compartí con una familia. Su madre Carol, le preguntó ¿ qué familia?, si nosotros vivimos solos en este sector.
El niño muy feliz y con una sonrisa en su cara ,le dijo a su mamá; conocí una amiguita que tenía hambre y le di parte de mi arepa, para ella y su familia, estoy contento mamita, voy a mi habitación.
Carol, se quedó pensativa y fue a la habitación del niño; preguntándole ¿ cómo es eso de su amiguita? al mismo tiempo que se acostaba al lado de su pequeño hijito, quien muy feliz, le respondió con un abrazo y le decía, una amiguita mamita. Jajajajajaja.
Microcuento Original
Autor: Luis Antonio Delgado
Usuario Hive Blog: Kiaradel