Despierta... ya el paraíso nos espera,
no pasará un tren para llevarnos,
andar caminos juntos, justo así,
haremos el viaje.
Levanta otra vez, sacude todo
lo que se ha pegado a ti, no
solo hoy.
Apóyate en mí, dame tu mano,
débil, delgada, holgada en piel,
las más hermosas que acariciaron
mi rostro y mi pelo.
Falta poco, yo sigo aquí,
y no quito ojo de tu respiración,
lenta, casi imperceptible.
Fin del camino, has llegado, yo
miro desde afuera, lejos ya de tí,
pero allí.
No viste mi despedida, pero lo hice,
ya te contaré ese día, en que me recibas,
porque donde tu vayas,
tarde o temprano,
yo iré.
Fuente de la imagen: Foto de hermaion en Pexels