Hay un límite,
un día común,
un sol ajeno y frío,
un ser salvaje y sucio
un sueño
una plaza
un Dios y una cifra.
Qué me queda:
apenas la llovizna
tus pasos, el deseo.
Hay un límite,
un día común,
un sol ajeno y frío,
un ser salvaje y sucio
un sueño
una plaza
un Dios y una cifra.
Qué me queda:
apenas la llovizna
tus pasos, el deseo.