🤗 | Capitulo 5: Pizza cruda del techo
—Sigo odiando esa pelĂcula —Son las 10:40pm, acabamos de terminar de ver Noche de Paz, Noche de Muerte 2 y despuĂ©s de tantos años sigue sin gustarme aunque gracias a ella fue que con Luis logramos comenzar con nuestra tradiciĂłn de las pelĂculas navideñas.
—Concuerdo completamente contigo —dijo Luis mientras hago las cotufas para ver la siguiente pelĂcula— ÂżSabes? No la habĂa visto desde aquella vez que comenzamos con la tradiciĂłn.
—¿En serio? —pregunte con nostalgia— ÂżSabes? DespuĂ©s de tantos años creo que deberĂamos buscarle el lado bueno a la pelĂcula; ninguna puede ser peor en el futuro.
—Tienes raz… ¡No abras la olla! —grito Luis cuando estuve a punto de hacerlo.
—¿Por quĂ©? Voy a ver si ya están listas —dije obvia mientras abrĂa la olla.
Cinco minutos después entra Daniel a la cocina, luego de ver el desastre señalo— Abrió la tapa de las cotufas, ¿verdad? —Luego de que asintiéramos, él tomo un vaso de agua y se fue a dormir.
—Te dije que no lo hicieras —Me regaño Luis mientras recogĂa las cotufas del piso y las tiraba con dolor.
—Pero no me dijiste el porquĂ© —dije mientras barrĂa las demás cotufas.
—¿No confĂas en mĂ? —preguntĂł fingiendo estar dolido.
—Lo mismo me preguntaste cuando me dijiste que tirara la pizza al aire —dije recordando aquella vez en la que intentamos hacer nuestra pizza favorita.
—¡No fue mi culp…! —grito pero lo interrumpĂ.
—¡Dile eso a la pizza cruda del techo! —grite más fuerte señalando la pizza que aún sigue pegada arriba de nosotros.
—¡No fue mi culpa, pizza cruda del techo! —grito con una risa mirando a la pizza.
—¿Qué son todos estos gritos? —preguntó la voz de la mamá de Luis desde las escaleras.
—Alma abrió la tapa de las cotufas antes de que estuvieran listas —hizo un puchero Luis.
—Limpia el desastre no pase como con la pizza —volvió a decir, pero el grito se escuchaba más cerca.
—Lo siento, señora —dije cuando llego a la cocina.
—No te preocupes, amor —contesto mientras besaba mi frente—. Deja que Luis lo limpie, mientras vamos a peinarte en la sala.
—¡Si! —Grite mientras él gritaba un ¡No!
—Pero mamá hoy es la noche de pelĂculas —hizo puchero, de nuevo.
Owww que adorable está usando una de mis técnicas.
—Entonces hazlo rápido —dijo y se fue a la sala.
Le saqué la lengua mientras comenzaba a barrer y me fui saltando a la sala.
(…)
—… entonces subieron al escenario con el cabello rosado y la piel azul —Terminé de contar la última broma del primer semestre.
—¿Cómo se te ocurren tantas cosas? —preguntó mientras terminaba de hacerme la clineja
—SĂłlo vienen a mĂ las ideas —dije mientras subĂa los hombros.
—Y hablando de bromas… ÂżalgĂşn chico que te llame la atenciĂłn? —Pregunto mientras hacĂa no se quĂ© más en el cabello.
Reà involuntariamente —Nada aún, quiero concentrarme en graduarme y a demás no creo que aguanten mis bromas.
—Bueno, cuando pase quiero ser de las primeras en enterarme —dijo con voz cariñosa—. Es que eres como una hija para mĂ.
—Ma —llamĂł Luis llegando de la cocina—, Âżpodemos seguir viendo pelĂculas ya?
—Si, cariño —respondió mientras se levantaba—. Ya sabes lo que te dije, hija —me guiño un ojo y se fue.
—¿QuĂ© te dijo? —preguntĂł mientras colocaba la siguiente pelĂcula.
—Cosas de chicas —Comencé a decir—; ya sabes, este…
—Si, si, si —dijo interrumpiéndome—. No creo que haga falta que me entere
—Bueno vamos a ver la pelĂcula —dije tomando mi manta y acomodándome en el mueble mientras Ă©l se recostaba a mi lado.
(…)
Luego de terminar ambas pelĂculas me percate de un peso extra en mi hombro, al voltearme me encuentro con la cara de Luis casi muerta.
—Ey, ¿te dormiste? —pregunté en un susurro y él asintió.
Amo su condición, cuando está dormido su cuerpo reacciona a las preguntas y responde asintiendo o negando con la cabeza.
Me levante con cuidado de no despertarlo, al ver el reloj me percato que son las 1:40am; la hora perfecta para hacerle una broma.