Te vendiste muy barato, corazón,
cuando te estaba buscando
para entregarte sin esperar
ni un tantito de atención a cambio.
No esperaste nada, corazón
para correr a sus brazos,
y ponerle un punto de canela
a la sazón que te estaba preparando.
Quisiste jugar con fuego, corazón,
y ahora te mueres de espanto,
porque no hay peor soledad
que la existe cuando te estás quemando.
Te fuiste buscando libertad, corazón
esa que regalan los saldos
y estás en un laberinto de lujos
y soberbios pagos aplazados.
No me dejaste quererte bonito, corazón
y ahora te estás marchitando
y mi timón cambió de rumbo ya
y no te estoy buscando.
Ya no eres prioridad para mi, corazón
eres un gusto innecesario,
no puedo cargar con tu dolor
no lo puedo costear con mi salario.
Te perdiste de mi, corazón,
quizás, eso fue sabio,
yo sólo sé querer con el alma
con un calor incendiario,
y tu sólo buscas tener, corazón,
una alcancía siempre abierta
y esperaba con ilusión que con mi amor
siempre estuvieras de fiesta.
Se te fue de las manos, corazón
la decisión se te hizo grande
yo pacientemente esperaba
que mi enamoramiento te agradase,
pero he fallado corazón,
quizás me coticé muy caro
pero no te ofrecí nada común
el amor es hoy un bien escaso.
Si te apetece escapar corazón,
espera con paciencia otro barco
este se llenó de decepciones
y en tu puerto ya no atraco.
Se te hizo tarde corazón.
A la cita conmigo, yo no falto.
Foto propia