Se me pierde en el espejo
el reflejo de mi propia expectativa.
Ya no tengo ni un recoveco
para guardar el amor por esta vida.
Se me escapa sin remedio,
como un barco a la deriva,
la ilusión que sin miedo
se sobreponía a la herida.
Yo no sé qué será de mi vida sin ti.
Yo no sé a donde irás a parar sin mi,
ya no sé qué lugar es cuando dicen "aquí"
ni tampoco donde ir cuando me esperan "allí".
Hay muy poca magia en tu mirada
y ningún truco en tu perdón,
ya no hay caos en tu riada
y muy poca gracia en tu canción
lo que era todo se convirtió en nada
y lo que era nada hoy es un montón:
Un montón de mentiras heladas
con el frío de tu ignoto corazón,
una ausencia almidonada
a fuego lento en el fogón.
Yo no sé si ya me olvidaste
o si en el despecho te quedaste,
sólo espero que cuando me marche
tu descaro no vuelva a tropezarme.
Imagen Propia