Aquí yo, esperando una sonrisa de vuelta,
marchitando las flores con la espera,
sin darme cuenta se me ha dormido la paciencia
y han despertado los demonios en la siesta.
Si, hay amores incandescentes,
que te nublan el horizonte que tienes delante,
te queman el raciocinio
y aunque aprietes los dientes
no hay poder que pueda pararles.
Si, hay amores opacos, también
y no por ello son menos verdaderos,
sólo que van más despacio
disfrutando del viaje, explorando el terreno
buscando páginas para tanto prefacio.
Allá tu, esperando la señal inequívoca
que te ayude a suspirar tranquilamente
pero sin querer (o no) la esquivas
porque tal vez es mejor lo que otro ofrece.
Si, hay amores indecisos,
de esos que esperan siempre el mejor postor,
que buscan trigo en un campo de arroz,
que piensan que el reloj no es un enemigo.
Son esos los que siempre esquivo.
Si, mi bien, hay amores buenos
que te dan paz, compañía y buenos recuerdos,
que se toman de la mano en el pantano
y sus labios pronuncian solo sonetos.
Son amores buenos, que no conocemos.
Aquí tu, allá yo, esperando un "si quiero"
un gesto para salir al encuentro corriendo,
somos una flor que pierde sus pétalos al viento
y que se marchita para esperar que pase el invierno.
Si, vida mía, sin duda hay amores buenos
y quizás tu y yo para el amor nosotros bueno no seremos...
Foto propia