Aurora: Dicen que puedo elegir entre SER antes que HACER.
Soy controladora, obsesiva, inquieta, impaciente, intensa, terca y otros apelativos a fines, son mi fuerza de voluntad cuando quiero algo. A diario hago una lista interminable de cosas que llevo cargadas en mi espalda, a veces siento que pesan tanto como la desgracia del mundo, mientras voy corriendo en esta absurda competencia de la vida, ¿contra quién?.
Tengo un empleo virtual de tiempo completo aquí en casa, un emprendimiento de repostería, 2 hijos, un compañero de vida muy bueno, aunque a veces cuenta como un hijo más. En ocasiones, me siento cansada, quiero la sutileza y ligereza del silencio en mi conciencia, a veces no quiero hacer nada, pero dejaría de ser yo y continuaría buscando un oasis en el desierto.
Benditas las personas que viven sin buscar o esperar, dejándose fluir entre el torrente de agua, yo no quiero, tengo la osadía de nadar a contracorriente como algunos peces, elijo resistir en la tempestad, es mi convenio con la vida para sentirme soberana.
Alicia traspasó los límites esta mañana, maquilló sus palabras: me preguntó qué soñaba de niña, por qué no seguí mis sueños, que hago de todo sin enfocarme, aparento desgastar mis energías ayudando a otras personas, menos a mí. Me hizo recordar que dejé algunos sueños en algún vertedero.
Mi amiga me quiere mucho, me lo dice por mi bien, tiene razón en algunas cosas, aunque me quedé con ganas de gritarle que estoy inventándome la vida para sobrellevarla, agradezco y honro hasta donde he llegado, hago lo mejor que puedo, la vida de una mujer es una lección cada día.
Quiero llorar, además me duelen mis entrañas, me desangro literalmente, lo cual ocurrirá durante 7 días en total.¡Ya basta aurora!, lávate la cara, deja de llorar, respira, cálmate, toma un té, tú puedes, la terapeuta dijo que eres muy dura contigo, se vive un día a la vez, repite "ser antes que hacer". ¡Esa mentirosa!
¡Vamos, ya!, sonríe mujer, para adelante.