Saludos para todos mis queridos amigos, es un gran placer para mi estar de vuelta por estas tierras de Hive. Llevaba un tiempo fuera por algunos problemas personales pero ahora que tengo más tiempo he decidió regresar con todos ustedes. Y para empezar de nuevo que mejor que traerles una poesía.
Saben esta la escribí inspirándome en mi personalmente. Es algo que hago habitualmente, cuando me siento mal, me desahogo escribiendo. Pero bueno no los detengo más porque ese no es el propósito de este post. Los dejo con mi poesía, espero que les guste. Si ustedes quieren me pueden dejar en los comentarios sus opiniones o recomendaciones. Comenzamos.
Hay algo que no cambia,
un pensamiento que siempre vuelve,
como si el reloj se negara
a dar el siguiente paso.
De hecho Las paredes parece que no envejecen,
ni las calles,
ni el sonido de la lluvia
cuando cae sobre el mismo charco.
El sol no sube,
no baja.
Solo cuelga.
Solo mira.
Solo quema
con esa calma
que me desespera.
Yo me he movido,
pero en el fondo sigo igual.
Cambio de camisa,
pero sigo en la escena
donde todo
es un ensayo eterno
sin función.
Los minutos se alargan
Y camino,
y camino,
pero la sombra siempre pisa
la misma baldosa.
No sé si es el mundo
o soy yo
quien no se suelta.
Si es el tiempo
que repite su broma
o mi cabeza
que rebobina todo
por costumbre.
Solo sé que todo pesa
como un cielo bajo,
como un pensamiento
que no se decide
a irse.
Y estoy aquí.
Aquí otra vez.
Sin antes,
sin después.
Solo este ahora
que ya me sé de memoria,
pero no puedo dejar.
Muchas gracias por leer, nos vemos pronto en un próximo post. Hasta entonces un saludo cordial.