El ciclo de la lluvia no termina
Se romantiza sobre los escondrijos.
La soledad guarda la interacción de las monedas
Mientras me veo dentro de las fauces
De un Goliat sin cabeza,
Añorando lo que veo
Pero que jamás llegará.
A tanto tiempo
Añorando la venganza
Acabé siendo inútil.
Mientras las pésimas decisiones
Pesan sobre una oficinista gris.
Nota:
Es un poema inédito, pero sentido.