En el vaivén de la vida, los amores se convierten en huellas imborrables que marcan nuestros corazones. Este poema celebra la esencia de esos amores que, aunque puedan ser vulnerables y susceptibles al dolor, nos llenan de experiencias y recuerdos que perduran en el tiempo. Cada verso es un tributo a la belleza de lo vivido, a lo inconfesable y a lo inevitable, recordándonos que el amor, en todas sus formas, es un regalo que atesoramos para siempre.
Amores
Amores irremplazables
que nos llenan los sentidos
amores inolvidables
que están en nuestros latidos.
Amores insuperables
por lo hermoso que has vivido
amores tan vulnerables
a ser nuevamente heridos.
Amores que inclaudicables
no regresan a su nido
amores inconfesables
que nunca tienen olvido.
Amores tan deseables
que se sienten atraídos
amores inevitables
a ser por siempre queridos.